Un enfoque puntual: procesos, no marketing
No trabajamos identidad de marca ni redes sociales. Nos ocupamos de lo que pasa puertas adentro: cuánto cuesta realmente cada plato, cómo se reparten las horas del equipo entre semana y fin de semana, y qué información se mira (o no se mira) para tomar decisiones.
La mayoría de los locales que nos consultan ya tienen buena cocina y buen servicio. Lo que suele faltar es una rutina simple para medir food cost, ventas por plato y horas trabajadas, y un espacio fijo para revisar esos números sin que se pierdan en el ritmo del día a día.
Por eso el trabajo no termina en un informe. Incluye acompañamiento durante la implementación y tres meses de seguimiento mensual, para ver si los cambios se sostienen una vez que la consultoría deja de estar presente todos los días.